Orígen de la Tomatina 

La fiesta de la Tomatina se celebra en Buñol, ya que allí tiene su origen. La historia de la Tomatina y de de cómo se inició dicha fiestaes muy curiosa. Así que si quieres saciar tu curiosidad puedes seguir leyendo:

Todo comenzó en el año 1945, curiosamente en unas fiestas locales. La fiesta que se celebraba era la conocida como “Fiesta de cabezudos y Gigantes“. Dicha fiesta consistía en el desfile de unas personas disfrazadas como gigantes y cabezudos. Todo eran risas y felicidad hasta que unos jóvenes se metieron en medio del desfile junto con los protagonistas, es decir los gigantes y cabezudos. Uno de los jovenes provocó que un “cabezudo se fuera al suelo”.

Cómo comenzó la Tomatina

Los que acudieron a disfrutar del desfile no les sentó nada bien la escena. Así que su enfado llevo a una embrollo entre participantes, público y los jóvenes que quisieron ser protagonistas.

Por el azar del destino, cerca había un puesto de verduras. Los vegetales fueron utilizados para lanzarselos de unos a otros. Finalmente las autoridades pusieron fin a la batalla vegetal que se había iniciado espontáneamete. Aunque ellos no lo sabían, acaba de empezar una fiesta que a día de hoy es conocida mundialmente.

La historia de La Tomatina

Pero, el primer grano de arena para que un suceso puntual se convirtiera en tradición, ocurrió al año siguiente. Y es que los mismos jóvenes del año anterior, acudieron al mismo lugar y empezaron una guerra de tomates. Además fueron preparados desde casa, ya que ya traían consigo los tomates.

Lo que empezó siendo un momento de tensión, se fue convirtiendo poco a poco en un rato de diversión. En consecuencia, cada vez eran más los vecinos que acudían fielmente el mismo día para batirse a “tomatazos”.

Pero, las autoridades no eran muy partidarias de lo que parecía empezaba a convertirse en tradición. Así que lo prohibieron y cada vez endurecieron más las medidas para evitarla. Finalmente se llegó al punto de no poder celebrarse.

Cuándo comenzó la Tomatina

Por suerte, la gente ya le había cogido cariño a la costumbre de celebrar una guerra de tomates, así que, debido a la prohibición de la policía, decidieron en 1957, hacer el denominado “Entierro del Tomate“.

Éste evento fue tan popular, (incluyendo comparsa fúnebre y un tomate gigante) y tuvo tal afluencia de público, que finalmente la tradición de la guerra de tomates se volvió a permitir en el año 1959. Eso sí, con algunas condiciones y normas, como las de empezar y terminar la fiesta con petardos.

Tanto el año 1975 como el 1980 fueron años importantes en la historia de la Tomatina. En el 75, el ejército del patrón de Buñol, es decir “Los Clavarios de San Luís Bertrán” se hicieron cargo de organizar la fiesta y suministrar de tomates a los participantes. Pero a partir del año 80, ambas responsabilidades cayeron sobre el ayuntamiento.

Los años más importantes en la historia de La Tomatina

El año 1983 fue crucial para el aumento de la popularidad de la Tomatina. Y es que, un reportaje en televisión la dio a conocer a todo el país, por lo que el festival de la Tomatina empezó a ser más conocida y a recibir a más y más gente cada año.

En el 2002, Buñol y su emblemática fiesta recibieron un gran reconocimiento. Y es que la Secretaría General de Turismo la declaró Fiesta de Interés Turístico Nacional. Todo un orgullo para los vecinos, y para aquellos que la empezaron y la vieron crecer año a tras año.

Historia de la Tomatina

El éxito y crecimiento de la fiesta ha sido de tal magnitud en los últimos años, que el ayuntamiento de Buñol se ha visto obligado a limitar el aforo. Desde el 2013, la fiesta se celebra en un recinto cerrado. Por tanto, ahora es necesario comprar entradas para la tomatina si queremos disfrutar de la batalla de los tomates.

La limitación del aforo es de 22.000 personas, que en principio pueden parecer muchas, pero antes de la restricción se había llegado a cifras que superaban los 40.000 participantes. Debido a estas cantidades de participantes que empezaban a ser incluso peligrosas para la integridad física de las personas, se decidió controlar el aforo y regularlo con la venta de entradas.